3 April, 2013
Por Jaime Pérez-Seoane de Zunzunegui, Gerente Editorial - Oxford Business Group

Colombia: Sube la demanda de electricidad

El aumento en la demanda de electricidad en Colombia, impulsada por un periodo de desarrollo económico sostenido, ha conducido al Estado a iniciar una serie de proyectos de gran envergadura de infraestructura energética. A pesar de que esta serie de iniciativas tendrán un rol significativo en el aumento de la capacidad de producción eléctrica, la seguridad energética es aún materia de preocupación, e inquieta en particular la excesiva dependencia de las fuentes hidráulicas.

Las cifras revelan que la demanda de electricidad había aumentado un 3.6% en septiembre de 2012 con respecto al año anterior. Dicho incremento fue generado en su mayoría por el consumo de los sectores industriales y comerciales; la prensa local informó también en septiembre que la demanda de energía proveniente de minas y canteras aumentó un 25.3% (anual), mientras que el incremento de consumo en los segmentos residencial y minorista fue apenas del 2.9%.

Luis Fernando Alarcón, Gerente de Interconexión Eléctrica, uno de los mayores distribuidores en América Latina, aseguró a Oxford Business Group que Colombia está “preparada para asumir el incremento gradual en la demanda de energía”.

Actualmente, se encuentra en curso una serie de iniciativas a gran escala para la generación hidroeléctrica, incluyendo el proyecto del embalse de Sogamoso en el noroeste colombiano, el cual debería estar finalizado hacia finales de 2013. El embalse, ubicado en el Río Sogamoso, contará con una capacidad instalada de 820 MW y podría llegar a producir un promedio de 5056 Gwh anualmente, según afirma la compañía de servicios ISAGEN en su portal web.

El proyecto hidroeléctrico Hidroituango, en una etapa de desarrollo más temprana, está diseñado para impulsar la capacidad de producción energética de Colombia. La compañía pública de servicios EPM adjudicó los derechos de construcción del proyecto al Consorcio CCC en agosto de 2012. Una vez esté listo, se espera que el embalse tenga la capacidad de producir hasta 2.4GW.

Si bien la satisfacción de la demanda interna de energía es la prioridad, algunos actores de la industria han sugerido que los nuevos proyectos contribuyan a que el país vaya más allá y se consolide como un exportador de energía eléctrica. Fernando Alarcón afirmó que, pese a que las oportunidades son limitadas, Colombia tiene potencial para incrementar las exportaciones energéticas. ?A la fecha, la única interconexión internacional que funciona adecuadamente es la que conecta Ecuador y Colombia?, aseguró.

Colombia vendió 1500 GW al Ecuador y 240 GW a Venezuela durante el 2011 y el total de sus ventas externas de electricidad para ese año se incrementó en un 93.5% en comparación con las exportaciones de 2010.

El gobierno ha discutido durante mucho tiempo la construcción de una línea de transmisión de Colombia a Panamá que podría servir a todo el mercado Centroamericano. Los críticos argumentan que además del estudio sobre el impacto ambiental (que se está llevando a cabo actualmente) el proyecto ha progresado mínimamente desde la última reunión sostenida entre los países participantes, en noviembre. Los analistas advierten que la línea de transmisión entre Colombia y Panamá requeriría una inversión que ronda los US$420 millones.

A pesar de los esfuerzos de Colombia por incrementar su capacidad de producción eléctrica, su dependencia de las fuentes hidráulicas ha generado preocupación en algunos sectores, dado que estas son particularmente vulnerables a los cambios climáticos. Las cifras muestran que el 68% de los 14.429 MW de capacidad instalada del sector eléctrico provienen de fuentes hidráulicas, mientras que el restante 32% proviene de fuentes térmicas.

En 1992, Colombia fue seriamente afectada por las sequías que se dieron bajo el fenómeno meteorológico conocido como El Niño, lo que obligó a imponer el racionamiento eléctrico. Se estima que el racionamiento implicó pérdidas para PYMEs de unos US$ 1000 millones.

Los dirigentes del país insisten en que han aprendido de la experiencia de 1992 y afirman que, en el caso de que El Niño vuelva a darse con el mismo grado de intensidad, se encuentran en condiciones de evitar que ocurra una crisis similar.

La proximidad de las plantas hidroeléctricas de Colombia a áreas de actividad rebelde es igualmente un aspecto problemático. En el mes de agosto de 2012, Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) derribaron una torre de electricidad en el norte del departamento de Antioquia. EPM afirmó que no hubo cortes de electricidad tras el incidente, pero el hecho reforzó las voces que señalan que las eventuales acciones de vandalismo requieren de una respuesta más amplia por parte de la administración del país para garantizar que el abastecimiento de energía no sufra interrupciones en el futuro.

A pesar de los retos que enfrenta el sector, Business Monitor International prevé que la generación de energía en Colombia continuará creciendo en un promedio anual del 4.1%. La generación de energía hidroeléctrica, destinada a desempeñar un papel clave en dicho crecimiento, aumentaría en un promedio anual del 3.6% hasta el 2016.

El Monitor ha señalado los pasos concretos que ha tomado el gobierno de Colombia para suplir la demanda de electricidad a largo plazo. No obstante, aun cuando se están llevando a cabo importantes proyectos respaldados por inversiones significativas, la administración debe ser consciente de que el abastecimiento de una demanda creciente en el marco de una economía en crecimiento puede llegar a ser un proceso complejo.

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