2 September, 2015

El dinero no compra presidencias, curules o reputación

El dinero no compra presidencias, curules o reputación - Nicolás Franco

El 20 de enero de 2013 el presidente número 44 de Estados Unidos de Norteamérica pisó la tradicional alfombra roja del Capitolio para pronunciar el segundo y último discurso de posesión como presidente. Mientras Obama se dirigía a millones de personas, cientos de analistas políticos desde cada rincón del planeta comentaban sus proyecciones y difundían sus análisis.

Algunos llegaron a ponerle precio a la Casa Blanca; aseguraban que el tiquete presidencial costaba 1 billón de dólares, que fue efectivamente la cifra que los demócratas invirtieron para llegar al cargo público más importante del país y uno de los más importantes del mundo. Sin embargo, al mismo tiempo que el presidente reelecto se dirigía a sus ciudadanos, el New York Times revelaba los gastos del líder republicano Mitt Romney y su partido político: 0,9 billones de dólares invertidos en la carrera presidencial. Millones de predicciones sobre cuál fue la combinación de éxito, un sinnúmero de interpretaciones y una sola pregunta resuelta. La inyección de capital no asegura la entrada directa al despacho Oval y tampoco un asiento en el escritorio Resolute, el mismo que la reina Victoria le regaló al presidente Rutherford B. Hayes en 1880.

Es la comunicación de las ideas, el método y la fuerza de las convicciones, los insumos primarios que pueden catapultar al éxito una estrategia de comunicación política. En Colombia, las dinámicas sociales, políticas y económicas distan de lo vivido en Norteamérica. Sin embargo, cada vez son más comunes las donaciones de seis dígitos y la inversión desmesurada de recursos económicos en las campañas políticas.

Pedro Pablo Vanegas, abogado de la Universidad Externado de Colombia y doctor en Derecho del mismo centro de pensamiento con especialización en Derechos Humanos y Democracia de la Universidad de Coimbra en Portugal, ha trabajado durante años en el diseño de un paquete completo de instrumentos a tener en cuenta a la hora de lanzarse a la carrera política en Colombia. El insumo principal es “Las candidaturas en el derecho electoral colombiano”, un libro que contiene el mayor nivel de detalle sobre todos los elementos que necesita un candidato en Colombia para entrar en la contienda electoral. Adicional a esto, el autor realizó una caracterización en torno a las actitudes y aptitudes de un político colombiano en su libro “La forma de la candidatura y personalización de la política”; una guía completa de comunicación política que revela la relación que existe entre el tipo de candidatura y la fuerte personalización de la política colombiana. Se trata entonces, en conjunto, de una hoja de ruta en Colombia para entender y si es el caso, lanzarse al complejo sendero de la búsqueda del apoyo popular.

De acuerdo con la Real Academia de la Lengua Española, una utopía “es un plan, un proyecto, una doctrina o un sistema deseable que parece de muy difícil realización”. El énfasis puesto en la dificultad de su realización, en ocasiones, puede llevar a ese plan, proyecto, sistema o doctrina a convertirse en un lugar realizable sólo en la imaginación. Uno de los ejemplos más plausible de recordación puede ser La República de Platón o incluso, la isla idílica de Tomás Moro. Sin embargo, el éxito de las ideas políticas que se buscan comunicar, tal como lo refiere el autor inglés Aldous Huxley, provienen del vuelo infinito de la imaginación humana y la capacidad del hombre de traer esas ideas al mayor grado de materialización.

Estudio recomendado:

  • Pedro Pablo Vanegas Gil. (2010). La forma de la candidatura y personalización de la política. Bogotá, Colombia: Universidad Externado de Colombia.
  • Vanegas Gil, Pedro Pablo. (2009). Las candidaturas en el derecho electoral colombiano. Bogotá, Colombia: Universidad Externado de Colombia.

Nicolás Franco

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