12 July, 2017

Las 4 enseñanzas de Steve Jobs para las compañías

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Estuve a punto de arrancar una hoja del libro ‘Increíblemente simple’ de Ken Segall quien estuvo hace pocas semanas en Bogotá en el marco de WOBI 2017 y pegarla en forma de artículo para compartir, pues casi que sus palabras describen situaciones que estoy seguro todos hemos vivido en el mundo laboral. Y no es para menos, ver en persona, escuchar sus consejos y luego leer detenidamente el libro de quien trabajó estrechamente con Steve Jobs durante años y además, fue miembro del reducido equipo creador de la icónica campaña ‘Think different’, fue una experiencia verdaderamente gratificante. Sin duda, presenciar una de sus charlas fue uno de esos momentos en la vida que uno sabe es posible no se van a presentar jamás.

Aunque parece sobredimensionado, la revista Fortune  realizó una encuesta en la cual se les pregunta a los presidentes de algunas de las compañías de tecnología más importantes del mundo quién es esa persona con quien les hubiese gustado tener una reunión. La respuesta unánime: Steve Jobs.

Dado que ya no es humanamente posible este encuentro, Ken Segall en su libro guarda cuidadosamente el legado de quien transformó hace unos años la forma de vivir de las personas.

Luego de encontrar en cada página de su libro importantes enseñanzas, recopilé 4 enseñanzas de Steve Jobs  que suelen ser parte del día a día de las compañías:

  • “La calidad del trabajo resultante de un proyecto es inversamente proporcional al número de personas implicadas en ese proyecto”, afirma Segall. Sensato y al punto, es una costumbre generalizada que a las reuniones de trabajo entran una cantidad de personas que no tienen nada que ver con el proyecto en marcha y cuya presencia no facilita o hace más eficiente el trabajo.
  • “La calidad del trabajo resultante de un proyecto es directamente proporcional al grado de implicación del que tiene la última palabra”. Para que una compañía sea eficiente en lo que produce, asegura Segall, es necesario que los tomadores de decisiones –directores, gerentes, presidentes, etc.- estén involucrados desde el inicio del proyecto. Es frustrante que un equipo trabaje durante meses para obtener retroalimentación de quien decide si se avanza o no. Steve Jobs se sumergía de la misma manera en las reuniones del equipo de mercadeo y en el de desarrollo de producto.
  • “Es de sentido común reconocer que cuantos más niveles añades a un proceso, más acabará diluyéndose el trabajo final”. Las aprobaciones de proyectos a manos de infinidad de actores restan contundencia, eficacia y dificultan la obtención de resultados.
  • “Cuantas más sean las cosas en las que tienes que concentrarte, menos recuerdas”. Cuenta Segall que en una reunión Steve Jobs les pidió resaltar en algunos anuncios las tres características más importantes del iMac. El director creativo tomó su bloc de notas, arrancó cinco bolitas y le lanzó una a Steve. Cuando Jobs la atrapó, el creativo le dijo: eso es un buen anuncio. Después tomó las cinco bolitas y las lanzó al mismo tiempo. Esto no permitió que Steve Jobs tomara ninguna. Al ver la situación, el creativo afirmó: eso es un mal anuncio.

La reflexión de Segall al relatar este ejemplo se refiere a la necesidad máxima que tienen las compañías de evitar la enumeración infinita de atributos, características y beneficios que al presentarse en grandes cantidades, confunden y obstaculizan la toma de decisiones.

¡Haz un esfuerzo por ser simple y directo!

Por Nicolás Franco, Director de proyectos

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