16 May, 2017

Simplicidad, la regla de oro para construir mejores textos

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No suben el estatus, ni demuestran mayor conocimiento. Las palabras poco comunes, o tecnicismos, así como las frases extensas y complejas, confunden al lector y reflejan la incapacidad del redactor para poner en orden sus ideas y simplificar el lenguaje. Se trata de una regla básica: menos es más.

Escribir es una acción elemental, y muchas veces de sentido común, que con el paso de los años se ha complicado. No se trata de ser puristas, sino de compartir el mismo mensaje con las audiencias y mejorar la comunicación.

Por ejemplo, el manual de redacción del diario El País, de España, es bastante claro en este sentido: “la presencia de palabras eruditas no explicadas refleja la incapacidad del redactor para comprender y transmitir una realidad compleja. El uso de tecnicismos no muestra necesariamente unos vastos conocimientos, sino, en muchos casos, una tremenda ignorancia”.

Pero como sé que nos gusta complicarnos, aquí van algunas recomendaciones para escribir mejor que, además de ayudarnos a expresar mejor las ideas, le imprimirán mayor contundencia, brevedad y fuerza a nuestros textos.

  • Escriba de la misma forma que habla. Esta es una recomendación que dio hace un tiempo Adam Frankel, uno de los asistentes y redactores de discursos del ex presidente Barack Obama. En lo posible, debemos reducir la escritura a lo más sencillo del habla: utilizar palabras comunes, del día a día, y frases cortas que generen mayor cercanía con la audiencia. Esto, sobre todo, tiene más sentido si se trata de textos periodísticos o de opinión.
  • Evitar redundancias y clichés. Estas figuras extienden las frases y no enriquecen de ninguna manera el lenguaje. Por ejemplo, al escribir “el día de ayer, el Fiscal General de la Nación se declaró impedido”, podemos omitir fácilmente “el día de” y no cambia el sentido.
    Así mismo, es usual encontrar en algunos textos “En horas de la tarde, el presidente Juan Manuel Santos brindará algunas declaraciones”. El “en horas de la tarde” se puede reemplazar por un sencillo “en la tarde”.
  • Estructura simple en las oraciones, pero sin exagerar. Como nos enseñaron en el colegio, la forma más fácil de darnos a entender es construyendo oraciones simples. Es decir, usar la fórmula de sujeto, verbo y predicado, en ese orden. El diario El País recomienda 20 palabras máximo.
  • No trate de sonar formal, si no es necesario. Esto aplica, sobre todo, para textos que van dirigidos a la opinión pública y a la prensa. Evitemos el uso de eufemismos, adjetivos exagerados y figuras que contribuyen ‘a que la frase suene más bonita’. Hay que ser directos y decir las cosas como son.

Por: Carlos Contreras Rolón, Director de Proyectos

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